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Archive for 24/11/08

Descubren la prueba escrita más antigua de la creencia en un alma separada del cuerpo

18soul_1902 “Yo, Kuttamuwa, siervo de Panamuwa, soy el que ha supervisado la producción de esta estela para mi mientras aún vivo. La coloqué en una cámara eterna y dispuse un festejo en esta cámara: un toro para Hadad (el dios de la tormenta), un carnero para Shamash (dios del Sol), y un carnero para mi alma que está en esta estela”.

Esta es la inscripción que ha descubierto en Turquía un equipo de arqueólogos de la Expedición Neubauer del Instituto Oriental de la Universidad de Chicago. El descubrimiento arqueológico fue anunciado la semana pasada desde la sede del Instituto Oriental en Chicago por el Dr. David Schloen, arqueólogo y director de las excavaciones.

El importante hallazgo consiste de una estela de basalto de 1.700 kilogramos, de casi un metro de alta y algo más de medio metro de ancha. La estela contiene una inscripción escrita en luvita o luvio, la cual constituye la prueba escrita más antigua de la creencia en un alma inmortal separada del cuerpo. El descubrimiento se produjo el pasado verano en el yacimiento de Zincirli en la ciudad antigua de Sam’al, uno de los yacimientos más importantes de la Edad del Hierro del siglo VIII antes de Cristo.

El yacimiento de la antigua ciudad de Sam’al fue explorado por primera vez por una expedición alemana entre 1888 y 1902. El grupo descubrió las murallas de piedra y arcilla de la ciudad, así como las monumentales puertas que permitían la entrada al recinto. También numerosa cantidad de esculturas e inscripciones que en su momento constituyeron la primera evidencia directa de la influencia de pueblos indo-europeos sobre la aislada región.

Los trabajos de investigación en el yacimiento fueron abandonados por el grupo alemán en 1902 y no será hasta el año 2006, cuando el grupo de la Universidad de Chicago pudo continuar un proyecto de investigación arqueológica en la zona, en gran parte gracias a los donativos de la Fundación de la Familia Neubauer de Chicago. Hasta la fecha utilizando modernas tecnologías con sensores magnéticos han logrado hacer un mapa de todo el yacimiento para identificar los restos de estructuras sepultadas debajo del enorme recinto el cual que tiene una extensión de más de 100 acres. Los trabajos de investigación y excavación en el yacimiento se van a prolongar por espacio de siete años.

La estela dedicada al alma del oficial real Kuttamuwa

La estela fue descubierta en una pequeña habitación convertida en santuario mortuorio del oficial real Kuttamuwa, descrito en la inscripción como un ’siervo’ del Rey Panamuwa del octavo siglo antes de Cristo. Se descubrió en la parte externa de la ciudad amurallada en un área doméstica, probablemente la casa del propio Kuttamuwa, alejada de los palacios reales donde se habían descubierto inscripciones con anterioridad.

En la estela “Kuttamuwa aparece atractivo y con barba y alza una copa de vino en su mano derecha. Está sentado en una silla en frente de una mesa dispuesta con comida, simbolizando el bienestar que esperaba disfrutar en la otra vida.” A su lado se encuentra la inscripción, “esculpida de forma elegante que ordenaba a sus descendientes el deber regular de llevar comida para su alma. En efecto, en frente de la estela existían restos de ofrendas de alimentos y fragmentos de vasijas de piedra pulida del tipo representado en la mesa de Kuttamuwa”.

La estela es la primera de su clase en ser descubierta intacta en su localización original, lo que permitirá a los especialistas aprender sobre las costumbres funerarias y la vida en el siglo VIII antes de Cristo. En aquel tiempo surgieron grandes imperios en Oriente Medio, entre ellos: los israelitas y el fenicio.

Según explica David Schloen, director de la expedición, “la estela está en su condición casi original. Es única en su combinación de características pictóricas y textuales y proporciona por ello una importante incorporación a nuestro conocimiento del lenguaje y la cultura antiguos”. La estela fue realizada en una escritura derivada del alfabeto fenicio y en luvita o luvio un dialecto local semítico occidental similar al arameo y hebreo. El luvita o luvio forma una parte extinguida de la rama anatolia de la familia lingüística Indo-Europea y estaba estrechamente relacionado con el hitita.

El hallazgo puede provocar un gran debate científico y teológico

Se espera que esta semana, el Dr. Schloen y otros expertos que han trabajado en la investigación abunden en otros detalles del descubrimiento durante la conferencia anual de las American Schools of Oriental Research y de la Society of Biblical Literature que este año se celebra en Boston, Massachussets.

El hallazgo de es de “especial interés para los lingüistas así como para los estudiosos de la Biblia y la historia de las religiones ya que procede de un reino contemporáneo al antiguo Israel que compartía un lenguaje similar y características culturales” .

Los descubrimientos arrojan luz sobre las creencias religiosas durante la Edad del Hierro en torno a la vida después de la muerte. En este caso, en la creencia de que la identidad perdurable o ‘alma’ del difunto habitaba el monumento en el que se esculpía su imagen y sobre el que se registraron sus últimas palabras.

El hombre al que hacía referencia la inscripción probablemente fue incinerado, una práctica que los judíos y otras culturas evitaban por su creencia de la unidad de cuerpo y alma. Según la inscripción, el alma del difunto residía en la estela.

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